En la familia López el CEU no es un colegio, ni una universidad, ni siquiera un trabajo. Se habla del CEU como si fuera una forma de estar en el mundo, una brújula familiar muy suya, muy López. Es una forma de entender la vida con compromiso, vocación de servicio y respeto hacia los demás.
Y junto al apellido, se han heredado cosas muy bonitas y muy únicas, como esa forma de ser tan CEU que se respira en casa, se vive en el día a día y se transmite sin necesidad de palabras.
Pocas familias pueden decir que han acompañado a una institución desde sus inicios. Desde que Antonio López Fernández empezó como bedel junto a su padre en los años 60, su historia se ha entrelazado con la del CEU como si fueran una sola. No solo han sido testigos del crecimiento de colegios y facultades: ¡han sido parte activa en esa construcción!
Gema López Álvarez, que empezó como alumna y hoy trabaja en el Colegio CEU San Pablo Sanchinarro, lo explica con cariño: “Ser del CEU es algo que forma parte de mí en el día a día, en mi familia, en la responsabilidad, en los valores y, sobre todo, en sentirme como en casa”.
Lo mismo ocurre con su hermano, Antonio López Álvarez, hoy coordinador de la titulación de Derecho y profesor de Ciencia Política y Derecho Constitucional en la Universidad CEU Cardenal Herrera en Elche, y con la hija de Gema, Lucía, que estudia Enfermería. Cada uno, desde su camino, ha seguido llevando con orgullo ese ADN CEU que aprendieron desde pequeños. Porque para los López, el respeto y el compromiso no son una exigencia, son un hábito. El compromiso, una manera de relacionarse con los demás. Y el respeto, una forma de agradecer las oportunidades recibidas. Así lo vivieron en casa y en las aulas. “No sé si mis hijos seguirán dentro de la institución - dice Gema-, pero donde estén, llevarán consigo los valores CEU. Porque eso, cuando se hereda con cariño, no se olvida nunca.”
Y es que algunas historias se comparten, se entregan y se convierten en legado. La historia de la familia López no es solo suya: es parte del alma del CEU.
Una historia que nos inspira a seguir educando con vocación, a mirar al futuro con raíces firmes y a entender que, cuando los valores se viven en familia, dejan una huella que trasciende generaciones.